El cierre de un año siempre es una invitación a reflexionar. No solo sobre lo que se hizo, sino como esas decisiones impactaron la vida cotidiana de las personas. En la Región del Maule, el 2025 ha sido un período marcado por avances concretos, desafíos persistentes y un trabajo sostenido por acercar la acción del Estado a los territorios.
Uno de los ámbitos donde estos avances se expresan con claridad es la vivienda. Durante este año, el Maule superó en un 126 % la meta regional del Plan de Emergencia Habitacional, alcanzando más de 20.900 viviendas terminadas, lo que significa miles de familias que hoy cuentan con un hogar digno. Detrás de cada cifra hay historias de esfuerzo, espera y, finalmente, de tranquilidad para quienes hoy pueden proyectar su vida con mayor seguridad.
En materia de salud, los resultados también son significativos. Más de 138 mil personas en la región se beneficiaron del Copago Cero, lo que implicó un ahorro superior a $19 mil millones para las familias maulinas. Esta política pública no solo alivió el bolsillo de los hogares, sino que reafirmó un principio fundamental: el acceso a la salud no puede depender de la capacidad de pago.
El Maule también avanzó en infraestructura sanitaria, con la construcción del nuevo Hospital de Parral alcanzando un 85 % de avance, una obra largamente esperada que fortalecerá la red asistencial para más de 58 mil habitantes del Maule Sur. Estas inversiones no son abstractas; significan mejor atención, mayor dignidad y tiempos de respuesta más oportunos.
Desde el punto de vista económico y productivo, la región mostró señales positivas. Las exportaciones regionales crecieron unos 15 % interanuales, impulsadas principalmente por la agroindustria y los alimentos, reflejando la vocación productiva del Maule y el esfuerzo de trabajadores, agricultores y emprendedores.
En el ámbito de la protección social, más de 176 mil pensionados y pensionadas del Maule recibieron el aguinaldo de Navidad, un apoyo concreto que, si bien no resuelve todas las dificultades, representa un alivio importante para miles de hogares en un contexto económico aún desafiante.
Asimismo, la cultura y el medio ambiente ocuparon un lugar relevante. El aumento de más de 21 % en los recursos de los Fondos de Cultura 2025, que permitieron financiar 90 proyectos regionales, y la aprobación del Plan Regional de Cambio Climático, construido de manera participativa, reflejan una mirada de desarrollo integral que no deja fuera ni la identidad ni el futuro sostenible del territorio.
Por supuesto, este balance no desconoce los desafíos pendientes. La ciudadanía espera más rapidez, mayor coordinación y respuestas más oportunas en materias clave. Escuchar esas demandas, reconocer lo que falta y mejorar la gestión es parte del compromiso permanente de este Gobierno.
El 2025 deja una señal clara: Cuando el trabajo público se hace con enfoque territorial, diálogo y responsabilidad, los resultados llegan a las personas. Ese es el desafío que asumimos: Consolidar lo avanzado, corregir lo que sea necesario y seguir construyendo un Maule con más equidad, oportunidades y bienestar para todas y todos.
Por Lucía Bozo Oyarzún, Seremi de Gobierno Región del Maule.
