La solidaridad cruzó regiones y llegó desde el Maule hasta el Biobío. Un grupo de jóvenes voluntarios maulinos se trasladó hasta la comuna de Penco para colaborar directamente con las familias damnificadas por los incendios forestales, en una iniciativa coordinada por INJUV junto a delegaciones juveniles de todo el país.
Durante cuatro jornadas, los voluntarios estarán al servicio del municipio local, realizando labores de remoción de escombros, apoyo logístico y actividades recreativas destinadas a niñas y niños, entendiendo que la reconstrucción no solo pasa por lo material, sino también por la contención y el acompañamiento emocional.
Desde las autoridades regionales se destacó el compromiso de las juventudes, subrayando que este despliegue responde a una planificación que busca entregar ayuda concreta en los territorios más afectados. Asimismo, se recalcó la importancia de hacerlo de manera organizada y coordinada, resguardando la salud y seguridad de quienes participan.
El trabajo en terreno se suma a una campaña solidaria previa, desarrollada junto a AIEP como centro de acopio, que permitió reunir y trasladar ayuda a las familias afectadas, incluyendo juguetes para niños y niñas que perdieron sus pertenencias a causa del fuego.
Para los voluntarios, la experiencia representa un desafío humano profundo. Muchos expresaron que la motivación principal es aportar con su trabajo y presencia, poniendo sus energías al servicio de comunidades que hoy enfrentan un complejo proceso de recuperación.
La delegación permanecerá en Penco hasta el viernes y, una vez finalizado el operativo, los jóvenes participarán en instancias de acompañamiento y fortalecimiento de habilidades, como parte de un proceso de cuidado y contención tras su paso por una zona marcada por la emergencia.
