Organizaciones sociales acusan afectación a la salud y al medio ambiente por operaciones de planta de larvas de moscas, ubicada en Ruta 5 Sur. La comunidad pide la paralización de la operación de la empresa, y que se ordene la adopción de todas aquellas medidas correctivas necesarias para evitar la emanación de malos olores al medio ambiente.

Cinco organizaciones vecinales de la comuna de Maule presentaron un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Talca, en contra de la empresa F4F SpA, acusando actos y omisiones que -según afirman- vulneran el derecho a la vida, a la integridad física y psíquica de las personas, además del derecho a vivir en un medioambiente libre de contaminación.

La acción judicial fue suscrita por Marta Villanueva Vergara, en representación de la Junta de Vecinos Nº 58 Villa Brisas del Maule; Yasna Faúndez Orellana por Junta de Vecinos N° 73 Jardín Del Norte Maule; Ana Vilches Bravo, en representación de Junta de Vecinos N° 88 Villa La Campiña y del Club Deportivo Social y Cultural Woman On Fire; y, Andrea Céspedes Sepúlveda, por los miembros de la Junta de Vecinos N° 61 El Despertar Villa Francia, siendo el abogado patrocinante Víctor Morales Núñez.

El recurso de protección fue acogido a trámite y la Corte requirió a la Municipalidad de Maule que remita todos los antecedentes que tenga en su poder sobre el caso.

En el documento, los dirigentes de las organizaciones sociales señalan que en la comuna de Maule opera una planta de procesamiento de residuos orgánicos para el cultivo de larvas de mosca, instalaciones que se encuentran ubicadas en Ruta 5 Sur km 257, Chacra Venecia, y que funciona de forma deficiente y genera emanaciones permanentes de malos olores, convirtiéndose en un basural cercano a zonas pobladas.

En el escrito, los vecinos solicitan la paralización de la actividad de la empresa F4F y que se ordene la adopción de todas aquellas medidas correctivas necesarias para evitar la emanación de malos olores al medio ambiente.

“Hace dos años que nosotros llevamos conversaciones con la empresa, con el dueño, con el gerente, o el encargado de relaciones públicas, explicándole que nos ha afectado el tema del mal olor”, señaló Ana Vilches, quien vive hace diez años en La Campiña, explicando que los problemas de malos olores son permanentes en el año, durante gran parte del día y también en horario nocturno.

Comentó que han hecho saber el problema en reiteradas ocasiones a la empresa y sin que hasta ahora se vean medidas de solución para terminar con los malos olores.

Los recurrentes sostienen que desde hace dos años sufren episodios reiterados de hedor a descomposición, putrefacción, a basura ácida en descomposición, los cuales califican como insoportables. Afirman que estas emisiones permanentes obligan a vecinos y trabajadores a permanecer encerrados incluso en jornadas de altas temperaturas, afectando profundamente su calidad de vida. Según el escrito, numerosos residentes han experimentado náuseas, mareos e incluso desmayos, lo que consideran una vulneración directa al derecho a la salud.

“Nosotros solo pedimos que él invierta más recursos para que nosotros podamos vivir tranquilos, para que tengamos una vida digna, no podemos estar viviendo rodeados de moscas, no podemos abrir las ventanas a veces del mal olor. Imagínese el calor que hace en este tiempo y uno tiene que estar encerrado cuando tiene mal olor”, se quejó Ana Vilches.

El recurso agrega que la continuidad de estos episodios ha modificado rutinas familiares y comunitarias, transformando a Villa Francia en un sector que debe convivir con una contaminación odorífica persistente.

Ana Vilches es presidenta de un club de zumba y afirmó que “cuando tenemos clases y sale ese mal olor, tenemos que suspender las clases porque empezamos con vómitos, con náuseas, yo misma a veces con dolor de cabeza”.

“No se puede hacer actividad al aire libre cuando el aire está contaminado”, insistió.

Los vecinos denuncian además que las instalaciones de F4F carecen de un letrero visible que dé cuenta de sus operaciones, lo que -afirman- representa un funcionamiento en el anonimato y una señal de malas prácticas.

El recurso de protección suscrito por los vecinos afirma que la empresa F4F ha vulnerado la garantía constitucional del derecho a la vida y a la salud física y psíquica de las personas, y el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, reconocido en la Constitución Política, generando efectos medioambientales y sanitarios perniciosos a la población circundante, en forma contraria a sus autorizaciones ambientales vigentes.

ADOPCIÓN DE MEDIDAS

Por lo anterior, solicitan que la Corte de Apelaciones ordene la paralización de la actividad de la empresa F4F, y ordene la adopción de todas aquellas medidas correctivas necesarias para evitar la emanación de malos olores al medio ambiente.

De igual modo, adelantó que como comunidad no descartan realizar movilizaciones y protestas como medidas de presión para lograr vivir en un ambiente libre de contaminación y malos olores.

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