Con la participación de unidades del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, educadores, cultores y comunidades locales, la cuarta versión de la feria puso en el centro el aprendizaje desde la experiencia y el reconocimiento de los patrimonios del Maule.
Con el objetivo de fortalecer los procesos de educación patrimonial en las comunidades escolares, acercando a niñas, niños y jóvenes a los patrimonios presentes en su propio territorio, se realizó la Expo-Feria de los Patrimonios Culturales, iniciativa liderada por la Escuela Luis Ambrosio Concha, en conjunto con el Museo Histórico de Yerbas Buenas y otras unidades del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (SERPAT).
En su cuarta versión, la feria reunió a artesanos, cultores, artistas locales y profesionales de diversas unidades dependientes del SERPAT, entre ellas: el Consejo de Monumentos Nacionales, el Museo de Arte y Artesanía de Linares, el Museo O’Higginiano y de Bellas Artes de Talca, el Bibliomóvil, el Archivo Regional del Maule y el Museo Histórico de Yerbas Buenas, además de representantes del ámbito ambiental, indígena y comunitario.
El objetivo pedagógico de esta propuesta es que la comunidad educativa logre conocer, valorar y resignificar los diversos patrimonios culturales de Chile, promoviendo aprendizajes significativos desde la práctica y la experiencia directa. Así lo explicó la directora del Museo Histórico de Yerbas Buenas, Janina Carrasco, quien detalló cómo la feria busca llevar el patrimonio a la sala de clases y, al mismo tiempo, abrir el museo a la comunidad.
“Comenzamos con pequeñas actividades y luego se fue fortaleciendo la idea de incorporar este enfoque dentro del plan de formación ciudadana del establecimiento. Con el tiempo, la feria creció: hoy participan agrupaciones medioambientales, comunidades indígenas, artesanos, cultores y distintas unidades del Servicio. Lo más valioso es que los estudiantes se convierten en protagonistas de un aprendizaje vivo, que conecta directamente con la historia, la memoria y la identidad campesina de Yerbas Buenas”, añadió.
Uno de los gestores de la iniciativa es el profesor de Historia de la Escuela Luis Ambrosio Concha, Alejandro Gatica, quien destacó la confianza y colaboración sostenida con el museo y el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural: “Es un vínculo que se ha ido tejiendo en base a las confianzas. El museo nos abrió las puertas y puso a disposición sus redes, sus profesionales y sus conocimientos. A partir de ese apoyo hemos desarrollado experiencias como ‘El objeto preciado’, ‘El museo viviente’ y ‘El monumenteando’, que han marcado a generaciones de estudiantes”, agregó.
Alejandro resalta también que los estudiantes no solo viven el patrimonio aquel día, sino que —desde este año— se decidió implementar el sello de educación patrimonial en el proyecto educativo de la escuela: “Este año se han hecho muchas actividades en torno al rescate y valorización de los diversos patrimonios culturales. Hoy, en especial, el colegio entero gira en torno a los patrimonios culturales. Durante la mañana todos los cursos hicieron distintos talleres y actividades en torno a la temática y en la tarde están todos los cursos viendo y viviendo la feria”.
Por su parte, la directora regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural del Maule, Ana Paz Cárdenas, subrayó la relevancia de este tipo de instancias para fortalecer el vínculo entre el patrimonio y las comunidades. “La importancia de actividades como ésta radica en que permiten sacar el servicio a la comunidad, mostrarnos, compartir lo que hacemos y lo que somos”, destacó Cárdenas.
“El patrimonio está en cada uno de los territorios, en cada persona y en cada práctica. Queremos recorrer las distintas comunas del Maule para demostrar que el patrimonio es un sistema vivo, donde todo converge y todos formamos parte”, concluyó la autoridad.
