El académico de la Facultad de Ciencias Básicas de la Universidad Católica del Maule, Álvaro Aravena, explicó que el actual nivel de alerta responde a una actividad sísmica mayor a la habitual, pero que, en las condiciones actuales, el peligro se concentra principalmente en zonas muy cercanas al cráter.

Luego de que el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) informara el pasado 10 de marzo que se mantiene la Alerta Amarilla para el complejo volcánico Planchón-Peteroa y el sistema volcánico Laguna del Maule, especialistas llaman a la comunidad a mantenerse informada y actuar con tranquilidad frente al actual escenario de monitoreo.

El académico de la Escuela de Geología de la Facultad de Ciencias Básicas de la Universidad Católica del Maule (UCM), Álvaro Aravena, explicó que el volcán Planchón-Peteroa se encuentra en este nivel de alerta desde mediados del año pasado, principalmente debido a un aumento en la actividad sísmica registrada en la zona.

“El Planchón-Peteroa se encuentra en alerta amarilla desde mediados del año pasado, lo que obedece principalmente a un aumento de la actividad sísmica. Entre octubre y noviembre se registró un periodo de mayor actividad, incluso con algunos eventos freáticos, y actualmente se mantiene con una sismicidad mayor a la de base”, detalló.

Según explicó Aravena, los registros muestran distintos tipos de actividad sísmica asociados a la dinámica interna del volcán, principalmente eventos de tipo LP (periodo largo) y tremores vinculados a la circulación de fluidos, además de algunos eventos volcanotectónicos asociados al fracturamiento de rocas.

“También existe una desgasificación permanente, pero durante los últimos meses no se han registrado explosiones freáticas ni eventos de mayor magnitud”, agregó.

Respecto al riesgo para las comunidades cercanas, el académico precisó que, bajo las condiciones actuales, el peligro se concentra principalmente en sectores muy próximos al cráter, donde se manifiestan los fenómenos volcánicos superficiales.

“En las condiciones actuales, el riesgo se limita principalmente a la zona cercana al cráter debido a la desgasificación permanente y a que el sistema aún no se encuentra completamente estable. Para las localidades cercanas, como Los Queñes, no se observan condiciones que representen un peligro mayor”, explicó.

Aravena recordó además que el Planchón-Peteroa es un volcán históricamente activo, con episodios eruptivos registrados en 1991, 2010-2011, 2018-2019, por lo que los actuales niveles de actividad se alinean con su comportamiento histórico.

“Es un volcán que ha presentado episodios prolongados de actividad con explosiones ocasionales cada cierto tiempo. Sin embargo, los eventos más recientes no han representado un peligro significativo para las localidades cercanas, en parte porque se trata de un volcán ubicado en una zona con baja población”, indicó.

Finalmente, el académico UCM llamó a la comunidad a mantenerse informada y seguir las indicaciones de las autoridades.

“El llamado es a la tranquilidad y a mantenerse informados. Los volcanes son sistemas naturales activos y, tarde o temprano, pueden volver a entrar en erupción. Lo importante es aprender a convivir con ellos y seguir siempre las indicaciones de las autoridades y los organismos técnicos”, concluyó.

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